EL SISTEMA DE DIEZMOS EN LA BIBLIA
Principios de mayordomía para el buen funcionamiento del reino del Eterno
Índice
Introducción
- El Eterno nos ha creado a su imagen y semejanza
- Todo lo puso bajo los pies de Adán y Eva para que lo administraran y cuidaran
- Somos los mayordomos de la creación. No dueños
- El Creador se reservó parte del tiempo, del espacio y de la distribución de todos los recursos, de los diezmos y las ofrendas.
- El Señor quería transmitir estos principios de mayordomía a todas las naciones y pueblos, para el progreso de cada ser humano, la justicia y la felicidad.
PRINCIPIOS ETERNOS DE MAYORDOMÍA
- EL SACERDOCIO DE MEQUISEDEC, SÍMBOLO O TIPO DEL MESÍAS.
- Revelación del diezmo, Abram lo entrega a Melquisedec
- Jacob conocía el diezmo
- EL DIEZMO DADO POR EL SEÑOR A LOS LEVITAS
- El diezmo pertenece al Señor
- El diezmo es para los levitas, por su ministerio en el santuario
- MELQUISEDEC Y EL DIEZMO LEVITICO
- Melquisedec tipo del sacerdocio de Cristo
- ¿ A quién debemos entregar los diezmos?
- ¿Cómo debemos devolver los diezmos a Cristo?
- DIRENTES TIPOS DE DIEZMOS
- Propósito de los diezmos y las ofrendas
- Los diezmos y las ofrendas para compartir
- Comentario de Elena de White
- Interpretación rabínica de los diezmos
- LAS FIESTAS ANUALES, EL AÑO DEL JUBILEO Y LOS SÉPTUPLOS
- Las fiestas solemnes se celebraban en Jerusalén
- El año sabático de la tierra, el jubileo y los séptuplos
- Comentario de Elena de White
- Los tabernáculos y el jubileo final, según E.G.W.
- Los tabernáculos y el jubileo final
CONCLUSION Y RESUMEN FINAL
EL SISTEMA DE DIEZMOS EN LA BIBLIA
Principios de mayordomía para el buen funcionamiento del reino del Eterno
Introducción
- Con el fin de comprender los principios del gobierno del Dios Todopoderoso debemos considerar algunos aspectos de sus requerimientos, que nos ayudarán a ver el gran amor de Dios, su sabiduría y lo que él nos pide para que exista en su reino misericordia, justicia, benevolencia, progreso, paz y felicidad: y para que exista equilibrio en el reparto de las riquezas y en la administración de todos los recursos.
- El Eterno es nuestro Creador, Redentor y Santificador. Él nos ha dado la vida
- Nos ha creado a su imagen y semejanza para gobernar la tierra con justicia
- Nos ha entregado su creación para que la administremos con sabiduría bajo su dirección. Somos mayordomos, NO dueños.
- Todo lo puso bajo los pies de Adán y Eva, para que administraran la tierra con sabiduría y justicia. Sin embargo, se reservó unas partes, las cuales pertenecen al Creador. Estas partes son: Del tiempo, -el sábado y todos los séptuplos-; del espacio, -el árbol del conocimiento del bien y del mal-; de todos los recursos de la tierra, -la forma de distribución- de todos los dones recibidos, los diezmos y las ofrendas. Todo ello con el fin de que sus hijos fueran felices, y fieles administradores al sojuzgar y enseñorear la creación, administrando todos los recursos, para el equilibrio y progreso de su reino.
- Estos principios de su gobierno están revelados en el Santuario Celestial y fueron reproducidos en el Jardín del Edén. Más tarde fueron revelados en el santuario/tabernáculo que construyo Moisés y años después establecidos en el templo de Salomón. Todos estos principios del gobierno del Eterno están centrados en el Mesías y se pueden ver a través de los encuentros festivos, los sacrificios, las ofrendas y los diezmos.
- El Dios Todopoderoso quería que, desde la entrega del jardín del Edén a nuestros primeros padres, hasta la restauración de tierra, se transmitieran estos principios de su gobierno; con el fin de que el hombre participara de su poder creador, redentor, de su santidad y de su sabiduría como Creador; que reinara la paz, la armonía, el desarrollo y la felicidad en un reino eterno, a través de la mayordomía ejercida por sus hijos, educando a las naciones y los pueblos para el progreso, la paz, la felicidad y el amor entre los pueblos.
PRINCIPIOS ETERNOS DE MAYORDOMIA
- EL SACERDOCIO DE MELQUISEDEC. Símbolo o tipo del Mesías
Para una mayor comodidad de los que lean este comentario debo decir que cito los textos de la biblia con el fin de que no tengan que buscarlos. En todas las citas aparecerá la versión utilizada.
- Revelación del diezmo. (Gen.14:19-20)
El misterio del sacerdote Melquisedec. Tipo del Mesías
18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;
19 y lo bendijo, diciendo: «Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;
20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos». Y le dio Abram los diezmos de todo. (-ma`áSër (Gen 14:20 BHT) מַעֲשֵׂ֖ר (Gen 14:20 WTT)- (Gen 14:18-20 R95)[1]
Esta es la primera referencia bíblica que tenemos sobre los diezmos. El contexto nos dice que pelearon cuatro reyes contra cinco en el valle de Sidím porque el rey Quedorlaomer había hecho tributarios a todos los reyes de la zona, pero se rebelaron contra él. Aquí comienzan las peleas por las riquezas y el sometimiento.
R95 Genesis 14:4 Doce años habían servido a Quedorlaomer, y en el decimotercero se rebelaron.”
En el año decimocuarto vino Quedorlaomer con los reyes que estaban de su parte y derrotaron a los rebeldes. Así pues, vemos que las guerras comienzan por el sometimiento tributario de unos sobre los otros, pero llega un tiempo que se rebelan y no quieran pagar los tributos impuestos por la fuerza.
“8 Entonces salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar, y pelearon contra ellos en el valle del Sidim;
9 esto es, contra Quedorlaomer, rey de Elam, Tidal, rey de Goim, Amrafel, rey de Sinar, y Arioc, rey de Elasar; cuatro reyes contra cinco. (Gen 14:8-9 R95)
10 El valle del Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y cuando huyeron el rey de Sodoma y el de Gomorra, cayeron allí; los demás huyeron al monte.
11 Los vencedores tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus provisiones, y se fueron.12 Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, que habitaba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron. 13 Uno de los que escaparon fue y dio aviso a Abram, el hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, los cuales eran aliados de Abram.
14 Al oir Abram que su pariente estaba prisionero, armó a trescientos dieciocho criados nacidos en su casa, y los persiguió hasta Dan.15 Cayó sobre ellos de noche, él con sus siervos, y los atacó, y los fue siguiendo hasta Hoba, al norte de Damasco.16 Recobró así todos los bienes, y también a su pariente Lot, los bienes de este, las mujeres y demás gente.
17 Cuando volvía de derrotar a Quedorlaomer y a los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el valle del Rey.
18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;
19 y lo bendijo, diciendo: «Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; 20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos». Y le dio Abram los diezmos de todo.
21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: — Dame las personas y toma para ti los bienes.22 Respondió Abram al rey de Sodoma: — He jurado a Jehová, Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra,23 que ni un hilo ni una correa de calzado tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: «Yo enriquecí a Abram»;24 excepto solamente lo que comieron los jóvenes. Pero los hombres que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, sí tomarán su parte.” Gen.14:4-24
Así pues, podemos apreciar que los diezmos que entregó Abram a Melquisedec eran la décima parte de todo el botín rescatado, salvo una pequeña parte que se entregó a los que lucharon con Abram para rescatar a su sobrino Lot.
La sierva del Señor nos comenta:
“Otro que salió a dar la bienvenida al victorioso patriarca fue Melquisedec, rey de Salem, quién trajo pan y vino para alimentar al ejército. Como “sacerdote del Dios alto,” bendijo a Abrahán, y dio gracias al Señor, quien había obrado tan grande liberación por medio de su siervo. Y “dióle Abram los diezmos de todo.” PP pág. 130
“Reinaban en Sodoma el alboroto y el júbilo, los festines y las borracheras. Las más viles y más brutales pasiones imperaban desenfrenadas.
“Los habitantes desafiaban públicamente a Dios y a su ley, y encontraban deleite en los actos de violencia. Aunque tenían ante sí el ejemplo del mundo antediluviano, y sabían cómo se había manifestado la ira de Dios en su destrucción, sin embargo, seguían la misma conducta impía.”
“Cuando Lot se trasladó a Sodoma, la corrupción no se había generalizado, y Dios en su misericordia permitió que brillasen rayos de luz en medio de las tinieblas morales. Cuando Abrahán libró a los cautivos de los elamitas, la atención del pueblo fué atraída a la verdadera fe. Abrahán no era desconocido para los habitantes de Sodoma, y su veneración del Dios invisible había sido para ellos objeto de ridículo; pero su victoria sobre fuerzas muy superiores, y su magnánima disposición acerca de los prisioneros y del botín, despertaron la admiración y el asombro. Mientras alababan su habilidad y valentía, nadie pudo evitar la convicción de que un poder divino le había dado la victoria. Y su espíritu noble y desinteresado, tan extraño para los egoístas habitantes de Sodoma, fué otra prueba de la superioridad de la religión a la que honró por su valor y fidelidad.”
“Melquisedec, al bendecir a Abrahán, había reconocido a Jehová como la fuente de todo su poder y como autor de la victoria: “Bendito sea Abram del Dios alto, poseedor de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios alto, que entregó tus enemigos en tu mano.” PP págs.” 153-154
“Génesis 14:19, 20. Dios estaba hablando a aquel pueblo por su providencia, pero el último rayo de luz fué rechazado, como todos los anteriores.”
Nada se habla de los diezmos que supuestamente debería devolver Abram al sacerdote Melquisedec de todos los bienes conseguidos al año de su producción. Aprendemos que el diezmo ya lo conocía Abram, pero nada nos dice de la entrega de los diezmos de sus ganancias.
- La segunda referencia bíblica al diezmo se encuentra en Gen.28:22.
Jacob también conocía el diezmo (ma`Sar (Lev 27:30 BHT)
22 Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Dios; y de todo lo que me des, el diezmo apartaré para ti». (´á`aSSüreºnnû läk (Gen 28:22 BHT). עַשֵּׂ֖ר (Gen 28:22 WTT).
Jacob estaba huyendo de su hermano Esaú a causa de las mentiras y engaños con que tomó la bendición de su padre Isaac.
Contexto de la razón de la promesa, de dar el diezmo Jacob Gen.27:35-46
“35 Este, Isaac, le dijo: — Vino tu hermano con engaño y tomó tu bendición.
36 Esaú respondió: — Bien llamaron su nombre Jacob, pues ya me ha suplantado dos veces: se apoderó de mi primogenitura y ahora ha tomado mi bendición. Y añadió: — ¿No has guardado bendición para mí?
37 Isaac respondió a Esaú, diciéndole: — Yo lo he puesto por señor tuyo, y le he dado por siervos a todos sus hermanos; de trigo y de vino lo he provisto; ¿qué, pues, haré por ti ahora, hijo mío?
38 Dijo entonces Esaú a su padre: — ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? ¡Bendíceme también a mí, padre mío! Y alzó Esaú la voz, y lloró.
39 Entonces Isaac, su padre, habló y le dijo: «Será tu morada lejos de la tierra fértil y del rocío que cae de los cielos.
40 De tu espada vivirás, y a tu hermano servirás; pero cuando te fortalezcas sacudirás su yugo de tu cerviz».
41 Aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre lo había bendecido, y dijo en su corazón: «Llegarán los días del luto por mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob».
42 Fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú, su hijo mayor; y ella envió a llamar a Jacob, su hijo menor, y le dijo: — Esaú, tu hermano, se consuela pensando en matarte.
43 Ahora, pues, hijo mío, obedece a mi voz: levántate y huye a casa de mi hermano Labán, en Harán,
44 y quédate con él algunos días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue,
45 hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti y olvide lo que le has hecho; entonces enviaré yo a que te traigan de allá. ¿Por qué seré privada de vosotros dos en un solo día?
46 Luego dijo Rebeca a Isaac: — Fastidio tengo de mi vida a causa de las hijas de Het. Si Jacob toma mujer de entre las hijas de Het, como estas, de entre las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?”
Aconsejado por su madre Jacob huyó de la casa de su padre Isaac, porque su hermano Esaú juró matarlo cuando muriera su padre. Gen.28:10-22
10 Jacob, pues, salió de Beerseba y fue a Harán.
11 Llegó a un cierto lugar y durmió allí, porque ya el sol se había puesto. De las piedras de aquel paraje tomo una para su cabecera y se acostó en aquel lugar.
12 Y tuvo un sueño: Vio una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo. Ángeles de Dios subían y descendían por ella.
13 Jehová estaba en lo alto de ella y dijo: «Yo soy Jehová, el Dios de Abraham, tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia.”
Jacob conocía que había que devolver los diezmos y aunque no sabemos a quién pensaba entregárselos, la referencia que hasta ahora tenemos nos dice que al sacerdote Melquisedec o a sus descendientes. Sobre este tema volveremos más tarde cuando hablemos de Melquisedec en el libro de Pablo a los hebreos.
14 Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente,
15 pues yo estoy contigo, te guardaré dondequiera que vayas y volveré a traerte a esta tierra, porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho».
16 Cuando Jacob despertó de su sueño, dijo: «Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía».
17 Entonces tuvo miedo y exclamó: «¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios y puerta del cielo».
18 Se levantó Jacob de mañana, y tomando la piedra que había puesto de cabecera, la alzó por señal y derramó aceite encima de ella.
19 Y a aquel lugar le puso por nombre Bet-el, aunque Luz era el nombre anterior de la ciudad.
20 Allí hizo voto Jacob, diciendo: «Si va Dios conmigo y me guarda en este viaje en que estoy, si me da pan para comer y vestido para vestir
21 y si vuelvo en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios.
22 Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Dios; y de todo lo que me des, el diezmo apartaré para ti».
Podemos apreciar que el pacto que hizo Jacob de aportar los diezmos al Señor nace de su comprensión de la misericordia del Creador, de su promesa de bendecirlo y de la protección que le daría.
En este contexto que acabamos de exponer, de la promesa que hace Jacob de entregar los diezmos, por todas las bendiciones que esperaba recibir, nos preguntamos ¿a quién pensaba entregar los diezmos Jacob? El sacerdocio levítico no se instituyó hasta años más tarde, cuando las 12 tribus entraron en la tierra prometida y el sacerdocio fue dado a la tribu de Leví. Sin duda alguna que Jacob ya conocía que debía devolverlo, pero ¿a quién? Responderemos más adelante.
- EL DIEZMO DADO POR EL SEÑOR A LOS LEVITAS
- El diezmo pertenece al Señor
R95 Leviticus 27:30 «El diezmo de la tierra, tanto de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, es de Jehová: es cosa dedicada a Jehová. (Lev 27:30 R95)
wükol-ma`Sar (Lev 27:30 BHT)
La sierva del Señor comentando Lev.27:30,32 nos dice que el diezmo está consagrado al Señor y que el diezmo ya era conocido por Abram y Jacob. Más tarde la ley del diezmo fue confirmada.
Capítulo 50—Los diezmos y las ofrendas. PP[2]
“En la economía hebrea, una décima parte de las rentas del pueblo
se reservaba para sufragar los gastos del culto público de Dios. Por
esto Moisés declaró a Israel: “Todas las décimas de la tierra, así de
la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová son:
es cosa consagrada a Jehová.” “Y toda décima de vacas o de ovejas,
… la décima será consagrada a Jehová.” Levítico 27:30, 32.
Pero el origen del sistema de los diezmos es anterior a los hebreos.
Desde los primeros tiempos el Señor exigió el diezmo como
cosa suya; y este requerimiento fué reconocido y cumplido. Abrahán
pagó diezmos a Melquisedec, sumo sacerdote del Altísimo. Génesis
14:20. Pasando por Bethel, desterrado y fugitivo, Jacob prometió al
Señor: “De todo lo que me dieres, el diezmo lo he de apartar para ti.”
Génesis 28:22. Cuando los israelitas estaban por establecerse como
nación, la ley del diezmo fué confirmada, como uno de los estatutos
ordenados divinamente de cuya obediencia dependía su prosperidad.
El sistema de los diezmos y de las ofrendas tenía por objeto
grabar en las mentes humanas una gran verdad, a saber, que Dios
es la fuente de toda bendición para sus criaturas, y que se le debe
gratitud por los preciosos dones de su providencia.
“El da a todos vida, y respiración, y todas las cosas.” Hechos
17:25. El Señor dice: “Mía es toda bestia del bosque, y los millares
de animales que hay en los collados.” “Mía es la plata, y mío el oro.”
“El te da el poder para hacer las riquezas.” Salmos 50:10; Hageo 2:8;
Deuteronomio 8:18. En reconocimiento de que todas estas cosas
procedían de él, Jehová mandó que una porción de su abundancia le
fuese devuelta en donativos y ofrendas para sostener su culto.
“Todas las décimas … de Jehová son.” En este pasaje se halla la
misma forma de expresarse que en la ley del sábado. “El séptimo
día será reposo [sábado] para Jehová tu Dios.” Éxodo 20:10. Dios
reservó para sí una porción específica del tiempo y de los recursos
pecuniarios del hombre, y nadie podía dedicar sin culpa cualquiera
de esas cosas a sus propios intereses.” PP, págs. 564-565
- El diezmo es para los levitas por el ministerio en el tabernáculo.
“El diezmo debía consagrarse única y exclusivamente al uso de los
levitas, la tribu que había sido apartada para el servicio del santuario.
Pero de ningún modo era éste el límite de sus contribuciones para
fines religiosos.” PP, pág. 565
R95 Numbers 18:21 Yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel como heredad por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del Tabernáculo de reunión. (Num 18:21 R95) Kol-ma|`áSër (Num 18:21 BHT)
R95 Numbers 18:24 Porque a los levitas les he dado como heredad los diezmos de los hijos de Israel, que presentarán como ofrenda a Jehová, por lo cual les he dicho: «Entre los hijos de Israel no poseerán heredad»». (Num.18:24 R95)
- Los levitas fueron apartados por el Señor para llevar el pecado de Israel
22 Los hijos de Israel no se acercarán al Tabernáculo de reunión, para que no carguen con un pecado por el cual mueran.
23 Pero los levitas harán el servicio del Tabernáculo de reunión, y ellos cargarán con su iniquidad. Es estatuto perpetuo para vuestros descendientes: no poseerán heredad entre los hijos de Israel. Nm.18:22-23
- Los levitas también debían diezmar. El diezmo del diezmo como una ofrenda
R95 Numbers 18:25-29
25 Jehová dijo a Moisés:
26 «Hablarás a los levitas y les dirás: Cuando toméis los diezmos de los hijos de Israel que os he dado como vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos, como ofrenda mecida a Jehová, el diezmo de los diezmos.
27 Se os contará vuestra ofrenda como grano de la era y como producto del lagar.
28 Así presentaréis también vuestra ofrenda a Jehová de todos los diezmos que recibáis de los hijos de Israel; se la daréis al sacerdote Aarón como ofrenda reservada a Jehová.
29 De todos los dones que recibáis, reservaréis la ofrenda a Jehová; de todo lo mejor de ellos separaréis la porción que ha de ser consagrada. R95 Numbers 18:25-29
Notad lo que dicen los versículos 26 y 28. Debían presentar los diezmos como una ofrenda y entregarla al sacerdote Aarón quien los recibía.
R95 Numbers 18:26 «Hablarás a los levitas y les dirás: Cuando toméis los diezmos de los hijos de Israel que os he dado como vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos, como ofrenda mecida a Jehová, el diezmo de los diezmos. (Num 18:26 R95)
R95 Numbers 18:28 Así presentaréis también vuestra ofrenda a Jehová de todos los diezmos que recibáis de los hijos de Israel; se la daréis al sacerdote Aarón como ofrenda reservada a Jehová. (Num 18:28 R95).
Y los sacerdotes, ¿debían dar diezmos? No existe registro en la biblia que debieran hacerlo, y suponiendo que se requiriera que los sacerdotes diezmaran, ¿a quién deberían entregar los diezmos? Tampoco hay respuesta, pero si hay razones que muestran que NO diezmaban, porque representaban el ministerio sacerdotal de Cristo y Cristo como sumo sacerdote es quien tiene que recibirlos, porque es el creador y redentor. Ahora bien, nos surge una nueva pregunta. Si debemos entregar los diezmos a Cristo, ¿Cómo debemos devolverlos?
- MELQUISEDEC Y EL DIEZMO LEVITICO
- Melquisedec tipo del sacerdocio de Cristo
Melquisedec rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo (Gen.14:8 y Heb.7:1)
La epístola a los hebreos nos da mucha información y la respuesta sobre el tema.
Hasta llegar al capítulo siete voy a remarcar lo más destacado referente al tema que venimos tratando.
En el capítulo uno nos habla de la superioridad del Hijo de Dios sobre cualquier ángel. El apóstol Pablo presenta al Hijo de Dios con dos naturalezas: la divina y la humana.
Como divino es el resplandor de gloria del Padre, la misma imagen, de su misma sustancia. Se le llama Dios, es eterno, creo el universo, los cielos y la tierra y por su palabra los sustenta.
Como humano es el hijo de Dios engendrado, el primogénito, constituido heredero de todo, ungido por Dios, recibe adoración. Habiendo realizado la purificación de nuestros pecados se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas y está sentado a la diestra de Dios.
R95 Hebrews 1:1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
2 en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo y por quien asimismo hizo el universo.
3 Él, que es el resplandor de su gloria, la imagen misma de su sustancia y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, 4 hecho tanto superior a los ángeles cuanto que heredó más excelente nombre que ellos. R95 Heb.1:1-4
Notemos esta superioridad del hijo de Dios.
5 ¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: «Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy», ni tampoco: «Yo seré un padre para él, ¿y él será un hijo para mí”?
6 Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios». 8 Pero del Hijo dice: «Tu trono, Dios, por los siglos de los siglos. Cetro de equidad es el cetro de tu Reino 10 También dice: «Tú, Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. 11 Ellos perecerán, más tú permaneces. Todos ellos se envejecerán como una vestidura; 12 como un vestido los envolverás, y serán mudados. Pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán».
En el capítulo dos el apóstol Pablo presenta a Cristo como un poco menor que los ángeles y como sumo sacerdote.
9 Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios experimentara la muerte por todos.
10 Convenía a aquel por cuya causa existen todas las cosas y por quien todas las cosas subsisten que, habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionara por medio de las aflicciones al autor de la salvación de ellos,
17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.
18 Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.
A partir del capítulo tres, Pablo presenta a Cristo como sumo sacerdote oficiando en el santuario celestial a semejanza de Melquisedec.
R95 Hebrews 3:1 Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús,
2 el cual es fiel al que lo constituyó, como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios.
3 Porque de tanta mayor gloria que Moisés es estimado digno este, cuanto mayor honra que la casa tiene el que la hizo.
4 Toda casa es hecha por alguien; pero el que hizo todas las cosas es Dios.
14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.
15 No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
16 acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. R95 Heb.4:14-16
En el capítulo cinco Pablo presenta a Cristo como el hijo de Dios y contrasta el sacerdocio levítico, con el sacerdocio de Cristo, citando el salmo 2:7 y el salmo 110:4 para presentar a Cristo como sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.
R95 Psalm 2:7 Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: «Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy. R95 Psalm 110:4 Juró Jehová y no se arrepentirá: «Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec».
“R95 Hebrews 5:7 Y Cristo, en los días de su vida terrena, ofreció ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que lo podía librar de la muerte, y fue oído a causa de su temor reverente. 8 Y, aunque era Hijo, a través del sufrimiento aprendió lo que es la obediencia;9 y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que lo obedecen,10 y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.”
Ahora bien, aquí el apóstol Pablo introduce un dilema difícil de explicar, pues los hebreos eran tardos para oír y comprender. Dado que la ley declaraba que solo los descendientes de Aaron que habían sido llamados podían ejercer este ministerio sacerdotal y Jesús es bien conocido que era de la tribu de Juda, de la cual nada dice la ley referente al ministerio sacerdotal, por lo tanto, no podía llegar a ser sumo sacerdote según la ley. Este dilema, lo va a resolver el apóstol magistralmente en el capítulo siete.
- ¿ A quién debemos entregar los diezmos?
El tipo (Melquisedec) se encuentra con el antitipo (Cristo)
R95 Hebrews 7:1 Este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y lo bendijo.
2 A él asimismo dio Abraham los diezmos de todo. Melquisedec significa primeramente «Rey de justicia», y también «Rey de Salem», esto es, «Rey de paz».
3 Nada se sabe de su padre ni de su madre ni de sus antepasados; ni tampoco del principio y fin de su vida. Y así, a semejanza del Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
4 Considerad, pues, cuán grande era este, a quien aún Abraham el patriarca dio diezmos del botín.
5 ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la Ley, es decir, de sus hermanos, aunque estos también sean descendientes de Abraham.
6 Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos y bendijo al que tenía las promesas.
7 Y, sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.
8 Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.
9 Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos, 10 porque aún estaba en las entrañas de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.
Notad el contraste del versículo 8 entre “el aquí” y “el allí”. En la tierra reciben los sacerdotes y los levitas los diezmos, pero en el santuario celestial los recibe Cristo.
11 Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico –bajo el cual recibió el pueblo la Ley–, ¿qué necesidad habría aún de que se levantara otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuera llamado según el orden de Aarón?
Creo que el comentario que continúa haciendo Pablo no necesita de muchas explicaciones.
12 pues cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley;
13 y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar.
14 Porque sabido es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.
15 Y esto es aún más evidente si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto,
16 no constituido conforme a la ley meramente humana, sino según el poder de una vida indestructible,
17 pues se da testimonio de él: «Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec». 18 queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia
19 — pues la Ley nada perfeccionó — y se introduce una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.
20 Y esto no fue hecho sin juramento;
21 porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero este, con el juramento del que le dijo: «Juró el Señor y no se arrepentirá: tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec».
22 Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.
23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; 24 pero este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable.
25 Por eso puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
26 Tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores y hecho más sublime que los cielos; 27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo, porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
28 La Ley constituye sumos sacerdotes a hombres débiles; pero la palabra del juramento, posterior a la Ley, constituye al Hijo, hecho perfecto para siempre.
En el capítulo ocho, el apóstol Pablo resalta el punto principal: Cristo ministrando como sumo sacerdote en el santuario celestial.
R95 Hebrews 8:1 Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos.
2 Él es ministro del santuario y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor y no el hombre.
3 Todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios, por lo cual es necesario que también este tenga algo que ofrecer.
4 Así que, si estuviera sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la Ley.
5 Estos sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el Tabernáculo, diciéndole: «Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte».
6 Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.
7 Si aquel primer pacto hubiera sido sin defecto, ciertamente no se habría procurado lugar para el segundo,
8 pues reprendiéndolos dice: «Vienen días — dice el Señor — en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto.
9 No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto. Como ellos no permanecieron en mi pacto, yo me desentendí de ellos — dice el Señor — .
10 Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días — dice el Señor — : Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios y ellos me serán a mí por pueblo.
El nuevo pacto incluye muchas cosas que debemos aceptar y obedecer. Recordemos que el creador entrego a Adán y Eva toda la creación de la tierra para que la administraran. Dios es el dueño, nosotros somos sus administradores. El Señor se reservó parte del tiempo, parte del espacio y parte de todos los recursos y de la distribución de los diezmos y las ofrendas. Los bendijo con los dones del Espíritu Santo para ponerlos al servicio de la nación para el progreso del reino de Dios. El Señor marcó los tiempos de encuentros en Jerusalén y el pueblo de Israel debía llevar los diezmos y las ofrendas y todos los dones recibidos debían ponerlos al servicio de todos para el bien común para hacer frente a todas las necesidades que requería el buen funcionamiento del reino de Dios. Para conseguir este fin ordenó al pueblo de Israel tener tres encuentros anuales para crecer en armonía, paz, felicidad y amor, compartiendo las bendiciones del Creador para honra y gloria del Todopoderoso.
- a) El diezmo fue concedido a los levitas por su ministerio en el santuario y porque su herencia es el Señor. No poseían tierras.
- b) Parte de otros dos diezmos -el diezmo del primero y tercer año- y las ofrendas que traía el pueblo de Israel debían compartirlas en las fiestas con los necesitados, los extranjeros, los huérfanos, las viudas y los levitas; también comían las familias que llevaban el diezmo, pero el diezmo que pertenecía a la tribu de Leví era para el sustento de las familias de los levitas y no se compartía en las fiestas.
- c) Los diezmos deben ser entregados a Cristo por su ministerio como sumo sacerdote en el santuario celestial y porque ha entregado su vida por nosotros. La ley levítica fue cambiada por el juramento del Padre Celestial y según el juramento Cristo como antitipo de Melquisedec debía recibir los diezmos del pueblo.
- ¿Cómo deberíamos devolver los diezmos a Cristo?
Según la dispensación cristiana a los que predican el evangelio y son comisionados, son los que reciben los diezmos. Sin embargo, esta respuesta no contesta del todo, que quien debe recibirlos es Cristo, como sumo sacerdote en el santuario celestial.
9 Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.
10 Vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, ahora sois pueblo de Dios; en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, ahora habéis alcanzado misericordia.
(1Pe 2:9-10 R95)
13 ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del Templo, y que los que sirven al altar, del altar participan?
14 Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio. (1Co 9:13-14 R95).
R95 Romans 12:1 Por lo tanto, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro verdadero culto.
2 No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Rom 12:1-2 R95)
14 Sacrifica a Dios alabanza y paga tus votos al Altísimo.
15 Invócame en el día de la angustia; te libraré y tú me honrarás». (Psa 50:14-15 R95)
La iglesia adventista en su comienzo determinó, basándose en la revelación del antiguo testamento y en el nuevo sobre los diezmos y las ofrenda, asignar a los pastores y empleados que se dedican a tiempo completo, a la predicación del evangelio y la administración, los diezmos para mantener a sus familias y por lo tanto, siguiendo lo revelado en el antiguo testamento y en el nuevo, puso en marcha este sistema de ayuda a los que predican el evangelio a tiempo completo.
La iglesia adventista enseña a todos sus miembros deben sustentar el progreso del evangelio mediante la devolución de los diezmos y las ofrendas.
- DIFERENTES TIPOS DE DIEZMOS Y OFRENDAS
- Propósito de los diezmos y las ofrendas
Comentario de E. G. White PP, capítulo 50
“En la economía hebrea, una décima parte de las rentas del pueblo
se reservaba para sufragar los gastos del culto público de Dios. Por
esto Moisés declaró a Israel: “Todas las décimas de la tierra, así de
la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová son:
es cosa consagrada a Jehová.” “Y toda décima de vacas o de ovejas,
… la décima será consagrada a Jehová.” Levítico 27:30, 32.
Pero el origen del sistema de los diezmos es anterior a los hebreos.
Desde los primeros tiempos el Señor exigió el diezmo como
cosa suya; y este requerimiento fué reconocido y cumplido. Abrahán
pagó diezmos a Melquisedec, sumo sacerdote del Altísimo. Génesis
14:20.”
“El sistema de los diezmos y de las ofrendas tenía por objeto
grabar en las mentes humanas una gran verdad, a saber, que Dios
es la fuente de toda bendición para sus criaturas, y que se le debe
gratitud por los preciosos dones de su providencia.” Pág. 564
“Todas las décimas […] de Jehová son”. En este pasaje se halla la misma forma de expresarse que en la ley del sábado. “El séptimo día será reposo [sábado] para Jehová tu Dios”. Éxodo 20:10. Dios reservó para sí mismo una porción específica del tiempo y de los recursos del hombre, y nadie podía dedicar sin culpa cualquiera de esas cosas a sus propios intereses. Pág. 565
En este párrafo, E.G. White sitúa el sábado dentro de las decimas que pertenecen al Creador.
“El diezmo debía consagrarse única y exclusivamente al uso de los
levitas, la tribu que había sido apartada para el servicio del santuario.
Pero de ningún modo era éste el límite de sus contribuciones para
fines religiosos.” Pág.565
“Dios quería que sus hijos los israelitas transmitieran luz a todos
los habitantes de la tierra. Al sostener su culto público, atestiguaban
la existencia y la soberanía del Dios viviente. Y era privilegio de
ellos sostener este culto, como una expresión franca de su lealtad
y su amor hacia él. El Señor ordenó que la difusión de la luz y
la verdad en la tierra dependa de los esfuerzos y las ofrendas de
quienes participan del don celestial.”
“Dios ha hecho a los hombres administradores suyos. Las propiedades
que él puso en sus manos son los medios provistos por él para
la difusión del Evangelio. A los que demuestren ser fieles administradores, les encomendará responsabilidades mayores.” Págs.,564-569.
De todas estas citas remarcamos:
El diezmo pertenece al Señor y es anterior al patriarca Abram.
El sistema de diezmos y ofrendas tenía por objeto mostrar que Dios es la fuente de toda bendición.
El diezmo fue dado a los levitas como herencia por sus servicios en el santuario.
El principio del diezmo está manifestado en el sábado al reservarse el Señor una porción del tiempo. También esta expresado en las primicias y las ofrendas.
“Dios quería que sus hijos los israelitas transmitieran luz a todos
los habitantes de la tierra. Al sostener su culto público, atestiguaban
la existencia y la soberanía del Dios viviente”.
- Los diezmos y las ofrendas para compartir
Todos los diezmos y las ofrendas debían ser llevados al lugar escogido por el Señor, Jerusalén. Solo el diezmo del tercer año se permitía comerlo en las ciudades.
“Pero cada tercer año este segundo diezmo había de emplearse en casa, para agasajar a los levitas y a los pobres, como dijo Moisés: “Y comerán en tus villas, y se saciarán.” Deuteronomio 26:12. Este diezmo había de proveer un fondo para los fines caritativos y hospitalarios. PP, pág.570
- El diezmo dado a los levitas NO se compartía con el resto de las tribus
Elena de White le llama primer diezmo al entregado por las 11 tribus a la tribu de Leví y segundo diezmo al apartado el primer y tercer año, que servía para comer durante las festividades quienes diezmaban y para compartir con los necesitados. Este segundo diezmo es considerado como una ofrenda y se sacaba del noventa por ciento que les quedaba después de haber diezmado para los levitas.
“A fin de fomentar las reuniones del pueblo para los servicios religiosos y también para suplir las necesidades de los pobres, se le pedía a Israel que diera un segundo diezmo de todas sus ganancias. Con respecto al primer diezmo el Señor había dicho: “Yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel”. Números 18:21. Y acerca del segundo diezmo mandó: “Comerás delante de Jehová, tu Dios, en el lugar que él escoja para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová, tu Dios, todos los días”. Deuteronomio 14:23; véase vers. 29 y 16:11-14. (PP, pág.570).
“Durante dos años debían llevar este diezmo o su equivalente en dinero al lugar donde estuviera el santuario. Después de presentar una ofrenda de agradecimiento a Dios y una porción específica para el sacerdote, el ofrendante debía usar el resto para un festín religioso, en el cual debían participar los levitas, los extranjeros,
los huérfanos y las viudas. Se proveía así para las ofrendas de gracias y los festines de las celebraciones anuales, y el pueblo había de frecuentar la compañía de los sacerdotes y levitas, a fin de recibir instrucción y ánimo en el servicio de Dios. Pero cada tercer año este segundo diezmo había de emplearse en casa, para agasajar a los levitas y a los pobres, como dijo Moisés: “Y comerán en tus villas, y se saciarán”. Deuteronomio 26:12. Este diezmo servía como un fondo para los fines caritativos y hospitalarios. (PP, pág.570
R95 Numbers 18:21 Yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel como heredad por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del Tabernáculo de reunión. (Num.18:21 R95).
Los levitas no recibieron parte del reparto de las tierras, pero a cambio recibían el diezmo de las 11 tribus. Era la retribución que el Señor otorgó por el servicio que prestaban en el santuario, para mantener a todas sus familias.
- El segundo diezmo para compartir en las fiestas en Jerusalén
R95 Deuteronomy 14:23 Comerás delante de Jehová, tu Dios, en el lugar que él escoja para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová, tu Dios, todos los días.
R95 Deuteronomy 12:1 «Estos son los estatutos y decretos que cuidaréis de poner por obra en la tierra que Jehová, el Dios de tus padres, te ha dado para que tomes posesión de ella, todos los días que vosotros viváis sobre la tierra.
2 «Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos, sobre los collados y bajo todo árbol frondoso.
3 derribaréis sus altares, quebraréis sus estatuas, quemaréis sus imágenes de Asera, destruiréis las esculturas de sus dioses y borraréis su nombre de aquel lugar.4 «No haréis así a Jehová, vuestro Dios, 5 sino que el lugar que Jehová, vuestro Dios, escoja entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre y habitar en él, ese buscaréis, y allá iréis.
6 allí llevaréis vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos y la ofrenda reservada de vuestras manos, vuestros votos, vuestras ofrendas voluntarias y las primicias de vuestras vacas y de vuestras ovejas;
7 allí comeréis delante de Jehová, vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, de toda obra de vuestras manos en que Jehová, tu Dios, te haya bendecido.
8 «No haréis como todo lo que hacemos nosotros aquí ahora, cada uno lo que bien le parece, 9 porque hasta ahora no habéis entrado al reposo y a la heredad que os da Jehová, vuestro Dios.10 Pero pasaréis el Jordán y habitaréis en la tierra que Jehová, vuestro Dios, os hace heredar. Él os hará descansar de todos vuestros enemigos de alrededor, y habitaréis seguros.
11 Y al lugar que Jehová, vuestro Dios, escoja para poner en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, las ofrendas reservadas de vuestras manos, y todo lo escogido de los votos que hayáis prometido a Jehová.12 Y os alegraréis delante de Jehová, vuestro Dios, vosotros, vuestros hijos, vuestras hijas, vuestros siervos y vuestras siervas, así como el levita que habite en vuestras poblaciones, por cuanto no tiene parte ni heredad con vosotros.” (Deut.12:1-12)
El diezmo del tercer año se apartaba en la ciudad del oferente y no se llevaba a Jerusalén. Servía para compartirlo con los levitas y los pobres. R60 Deuteronomy 26:12 Cuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el año tercero, el año del diezmo, darás también al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda; y comerán en tus aldeas, y se saciarán. (Deut.26:12 R60).
- Comentario de Elena de White sobre el segundo diezmo.
Y acerca del segundo diezmo mandó: “Comerás delante de Jehová, tu Dios, en el lugar que él escoja para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová, tu Dios, todos los días”. Deuteronomio 14:23; véase vers. 29 y 16:11.
“Durante dos años debían llevar este diezmo o su equivalente en dinero al lugar donde estuviera el santuario. Después de presentar una ofrenda de agradecimiento a Dios y una porción específica para el sacerdote, el ofrendante debía usar el resto para un festín religioso, en el cual debían participar los levitas, los extranjeros,
los huérfanos y las viudas. Se proveía así para las ofrendas de gracias y los festines de las celebraciones anuales, y el pueblo había de frecuentar la compañía de los sacerdotes y levitas, a fin de recibir instrucción y ánimo en el servicio de Dios. Pero cada tercer año este segundo diezmo había de emplearse en casa, para agasajar a los levitas y a los pobres, como dijo Moisés: “Y comerán en tus villas, y se saciarán”. Deuteronomio 26:12. Este diezmo servía como un fondo para los fines caritativos y hospitalarios.” PP, pág.570
En resumen: El primer diezmo fue dado a los levitas por sus servicios en el santuario. Este diezmo NO se compartía con el resto de las tribus.
El segundo diezmo que se llevaba a Jerusalén era para comer durante las fiestas, los que diezmaban y sus familias, pero también para compartir con los necesitados.
El segundo diezmo recogido el tercer año era para compartir en los pueblos y ciudades de los que diezmaban, los pobres, los levitas, las viudas y los extranjeros.
Estos diezmos, del primer y tercer año eran considerados como ofrendas y también eran obligatorios. Estos diezmos los diezmaban de todo lo que les quedaba después de haber deducido el diezmo de los levitas.
El diezmo que recogía cada tres años era para los pobres. Elena de White sitúa este diezmo dentro del segundo diezmo que se recogía al tercer año y era compartido en los pueblos y ciudades de los oferentes. Creo que la posición de la sierva del Señor es más correcta.
- Interpretación rabínica de los diezmos (Ma’aserot)
Ma’asserot (hebreo: מעשרות, literalmente «Diez mos») es el séptimo tratado de Seder Zeraim («Orden de las Simientes») de la Mishná y del Talmud.1 Analiza los tres diferentes tipos de Maasser retirados de la producción agrícola.
Se analizan los tipos de productos predispuestos para el diezmo, así como las circunstancias y el momento en virtud del cual se convierte en obligación de realizar el diezmo.
En los tiempos bíblicos, durante los seis años del ciclo agrícola – hasta el séptimo año que es el Año Sabático, en el cual no hay atribución de diezmos – el «Maasser Rishón» (Primer Diezmo) era dado a los Levitas, correspondiendo al 10% de cosecha.
El «Maasser Shení» (Segundo Diezmo) era dado en el primero, segundo, cuarto y quinto año, y equivale al 10% de la cosecha restante, después de retirado el Maasser Rishón. Era llevado para Jerusalén para ser consumido o vendido. Si fuera vendido, su valor era usado para comprar fruta en Jerusalén, que posteriormente era consumida en la ciudad.
La última categoría es el «Maasser Ani» (Diezmo del Pobre) que era dado a los pobres en el tercero y sexto año del ciclo. Estos últimos diezmos son analizados más profundamente en el siguiente tratado, Maasser Sheni. El séptimo año del ciclo es designado «Shemetiá», y ningún diezmo era atribuido, ya que la tierra era dejada sin cultivo.
En la Biblia hebrea , el diezmo de los diezmos ( hebreo : תרומת המעשר terumat ha-maaser ) es una mitzvá (requisito bíblico) para que el levita receptor entregue al sacerdote una décima parte (10%) del diezmo de los productos que el primero recibió de los israelitas . Se aplica solo a los productos agrícolas cultivados en la Tierra de Israel .
Este «diezmo de los diezmos» es un derivado de la ofrenda del diezmo (hebreo: תרומת המעשר terumat ha-maaser ), un término hebreo rabínico basado en el mandamiento de la Biblia hebrea de dar un diezmo maaser del 10% a los levitas. El primer término, terumah , significa ofrenda. El término ofrenda del diezmo , terumat ha-maaser , se alude en el texto bíblico hebreo bajo las palabras «un diezmo (décimo) del diezmo» ( Números 18:26 ).
Biblia hebrea
El término diezmo (hebreo: מעשר maaser ) aparece diez veces en el Texto Masorético de la Biblia hebrea , además del término maasar hamaaser ‘ diezmo del diezmo’, en el griego de la Septuaginta δεκ: άτῃ τῆς δεκάτης dekate tes dekates ) que ocurre una sola vez en Nehemías 10:39 .
En la Biblia hebrea, la terumah (‘ofrenda’) era considerada como una especie de korban sagrado (también ‘ofrenda’). Sólo podían comerlo los sacerdotes judíos y sus familias, tenía que ser ritualmente puro , tenía que comerse en un estado de pureza ritual y no podía sacarse de la Tierra de Israel.
En resumen, de la posición rabínica.
Primer diezmo. Dado a los levitas el 10% de la cosecha y era llevado a Jerusalén
El segundo diezmo. Se recogía el primer año, el segundo, el cuarto y el quinto. Era considerado una ofrenda y se diezmaba de 90 % restante. Era llevado a Jerusalén.
El tercer diezmo. Dado a los pobres el tercer y sexto año. Este tercer diezmo la sierva del Señor lo sitúa dentro del segundo diezmo. Para la sierva del Señor solo existían dos diezmos. El primero era para los levitas y el segundo diezmo era considerado como una ofrenda.
El séptimo año del ciclo de siete, no se recogía diezmo. Cada siete años la tierra descansaba y no se recogía la cosecha. Este ciclo se repetía cada siete años hasta llegar al año cincuenta en el cual terminaba el ciclo completo.
- LAS FIESTAS ANUALES, EL AÑO DEL JUBILEO Y LOS SÉPTUPLOS
Este es un tema apasionante para investigar. En este trabajo no podemos adentrarnos en detalle sobre los séptuplos, pero conviene hacer unas pequeñas indicaciones.
En el libro del Apocalipsis se encuentran revelados, todos los libros de la Biblia y todas las profecías se encuentran. El libro del apocalipsis está lleno de ciclos de siete.
La revelación que recibe Juan, el Señor se la muestra el séptimo día de la semana, en el día del Señor. Algunos de estos ciclos son: 7 iglesias, 7 candelabros, 7 estrellas, 7 sellos, 7 trompetas, 7 copas y otros ciclos procedentes del sábado y el fin del ciclo de la siega y la vendimia, que concluye con la venida de Cristo. Y aún hay otro ciclo de mil años con el cual, terminará la apostasía, creando un nuevo cielo y tierra y estableciéndose el reino del Mesías.
Además, hay que tener presente el conflicto que existe entre las bestias y el cordero por la supremacía de la tierra, el control, el dominio, el sometimiento tributario y la adoración. Tres bestias, cada una de ellas con 7 cabezas que abarcan toda la existencia humana hasta el fin. El Dragón tiene 7 cabezas, la bestia del mar tiene 7 cabezas y la bestia escarlata tiene 7 cabezas. A estas 3 bestias hay que añadir la imagen de la bestia y el falso profeta. Todas ellas en oposición al león de la tribu de Juda, al cordero como inmolado que tiene 7 cuernos y 7 ojos, que son los 7 espíritus de Dios.
Estas bestias con sus cuernos lucharán contra el Cordero. La última bestia: La bestia escarlata, con 10 cuernos. LBA Revelation 17:14 Éstos pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes, y los que están con Él son llamados, escogidos y fieles. (Rev 17:14 LBA)
Con esta reflexión comenzamos con el análisis del punto final
- Las fiestas solemnes se celebraban en Jerusalén
14 «Tres veces al año me celebraréis fiesta.
15 La fiesta de los Panes sin levadura guardarás. Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto; y ninguno se presentará ante mí con las manos vacías.
16 «También la fiesta de la Siega, los primeros frutos de tus labores, de lo que hayas sembrado en el campo, y la fiesta de la Cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido del campo los frutos de tus labores.
17 «Tres veces al año se presentará todo hombre delante de Jehová, el Señor.
(Exo 23:14-17 R95)
- La pascua.
- R95 Deuteronomy 16:8 Seis días comerás pan sin levadura, y el séptimo día será fiesta solemne dedicada a Jehová, tu Dios: no trabajarás en él. (Deut.16:8 R95).
- La fiesta de las semanas.
- 9 «Siete semanas contarás; desde que comience a meterse la hoz en las mieses comenzarás a contar las siete semanas.10 Y celebrarás la fiesta solemne de las Semanas en honor de Jehová, tu Dios, presentando tus ofrendas voluntarias según lo abundantes que hayan sido las bendiciones de Jehová, tu Dios. (Deu 16:9-10 R95).
- La fiesta de los tabernáculos
- 13 «Celebrarás la fiesta solemne de los Tabernáculos durante siete días, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar. 14 Te alegrarás en tus fiestas solemnes, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que viven en tus poblaciones. 15 durante siete días celebrarás la fiesta solemne en honor de Jehová, tu Dios, en el lugar que Jehová escoja, porque te habrá bendecido Jehová, tu Dios, en todos tus frutos y en todas las obras de tus manos, y estarás verdaderamente alegre.
(Deu 16:13-15 R95).
LBA Numbers 29:12 «Después, el día quince del séptimo mes, tendréis santa convocación; no haréis trabajo servil, y por siete días celebraréis una fiesta al SEÑOR. (Num 29:12 LBA)
En resumen: Estas tres fiestas se celebraban en Jerusalén, en la presencia del Señor.
La fiesta de los panes sin levadura, que era llamada pascua, 7 siete días de celebración desde el día 14 al 21, de puesta a puesta. (Ex.12:18). Esta fiesta podía caer cualquier día de la semana. El día siguiente a la pascua se ofrecía la gavilla mecida y se comenzaba a contar 50 años hasta llegar al año del jubileo
La fiesta de los primeros frutos o primicias, también se llamaba fiesta de las semanas. Un día.
La fiesta de las cabañas se celebraba durante siete días. (Del 15 al 22 del séptimo mes, el octavo día era fiesta). (Num.29:12).
- El año sabático de la tierra, el jubileo y los séptuplos.
El principal propósito en esta investigación, referida a los sábados festivos es relacionar el sábado de la creación con el año del jubileo, los séptuplos, las fiestas y el fin de las cosechas. Con ello tratamos de encontrar la relación que tienen con los diezmos, y con todos los séptuplos, pues todos los séptuplos pertenecían al Señor. Desde el primer séptuplo de la creación hasta el último séptimo del año que terminaba el ciclo y no se diezma, pertenecían al Creador de los cielos y la tierra y el Señor los bendecía el séptimo día y en todos los demás séptuplos. (ver, Num.28 y 29; Deut.16:16-17; Ex.23:10-12,14-19 y Lv.25.
a). El primer séptuplo. El sábado de la creación.
El Creador celebra con Adán y Eva toda la obra maravillosa de la creación.
Solo hay regocijo, alabanza, agradecimiento y celebración por los maravillosos descubrimientos de Adán y Eva del amor del Creador.
R95 Genesis 2:1 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos.
2 El séptimo día concluyó Dios la obra que hizo, y reposó el séptimo día de todo cuanto había hecho.
3 Entonces bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación. (Gen 2:1-3 R95).
Celebración de la liberación de la esclavitud de Egipto.
Antes de entrar en la tierra prometida el pueblo de Israel celebra la liberación de la esclavitud de Egipto. 12 «Guardarás el sábado para santificarlo, como Jehová, tu Dios, te ha mandado. 13 Seis días trabajarás y harás toda tu obra,
14 pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios. Ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que tu siervo y tu sierva puedan descansar como tú.
15 Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová, tu Dios, te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido, por lo cual Jehová, tu Dios, te ha mandado que guardes el sábado. (Deut.5:12-15 R95).
Así pues, el primer séptuplo celebra la creación (Ex.20:8-11), y la liberación de la esclavitud de Egipto (Deut.5:12-15).
b). Los séptimos años sabáticos de la tierra y del jubileo
10 «Seis años sembrarás tu tierra y recogerás su cosecha,
11 pero el séptimo año la dejarás libre, para que coman los pobres de tu pueblo, y de lo que quede comerán las bestias del campo. Así harás con tu viña y con tu olivar.
12 «Seis días trabajarás, pero el séptimo día reposarás, para que descansen tu buey y tu asno, y tomen refrigerio el hijo de tu sierva y el extranjero. (Exo 23:10-12 R95)
Notad como el Señor une el séptimo día de la creación con el descanso de la tierra cada siete años. Recordad que en la tipología de las profecías un día equivale a un año. La sierva del Señor lo deja bien claro: “Todas las décimas […] de Jehová son”. En este pasaje se halla la misma forma de expresarse que en la ley del sábado. “El séptimo día será reposo [sábado] para Jehová tu Dios”. Éxodo 20:10. Dios reservó para sí mismo una porción específica del tiempo y de los recursos del hombre, y nadie podía dedicar sin culpa cualquiera de esas cosas a sus propios intereses.” Pág. PP, pág. 565
En este párrafo, E.G. White sitúa el sábado dentro de las decimas que pertenecen al Creador. Es el Creador el que administra una parte del tiempo, una parte del espacio, y una parte de los recursos. Es porque cada séptuplo se lo reserva para El, porque él nos ha creado. Al Señor pertenece el tiempo, el espacio y la forma de distribuir todos los recursos. Una parte del tiempo de la semana nos lo reclama y un árbol entre todos los árboles del jardín que no podemos tocar, salvo que muramos, y una parte de los diezmos y las ofrendas.
El libro del Levítico en el capítulo 25 nos da amplia información de la relación que existe entre el sábado del séptimo día, los reposos festivos, los séptuplos, con el jubileo, el año 50, y los diezmos y las ofrendas.
R95 Leviticus 25:1 Jehová habló a Moisés en el monte Sinaí y le dijo:
2 «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardará reposo para Jehová.
3 Seis años sembrarás tu tierra, seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos.
4 Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra ni podarás tu viña.
5 No segarás lo que de por sí nazca en tu tierra segada, y las uvas de tu viñedo no vendimiarás; año de reposo será para la tierra.
6 Aun en descanso, la tierra te dará de comer a ti, a tu siervo, a tu sierva, a tu criado y al extranjero que habite contigo.
7 También a tu animal y a la bestia que haya en tu tierra, servirán de alimento todos sus frutos.
8 «Contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a sumar cuarenta y nueve años.
9 Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el séptimo mes; el día diez del mes –el día de la expiación– haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra.
10 Así santificaréis el año cincuenta y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus habitantes. Ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia.
11 El año cincuenta os será jubileo; no sembraréis, ni segaréis lo que nazca de por sí en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos,
12 porque es el jubileo: santo será para vosotros. Del producto de la tierra comeréis.
13 «En este año de jubileo volveréis cada uno a vuestra posesión.
18 Ejecutad, pues, mis estatutos y guardad mis ordenanzas; ponedlos por obra y habitaréis en la tierra seguros.”
Dios prometió bendecirlos por tres años en cumplimiento del descanso de la tierra.
19 La tierra dará su fruto, comeréis hasta saciaros y habitaréis en ella con seguridad.
20 «Quizás os preguntéis: «¿Qué comeremos el séptimo año, ya que no hemos de sembrar ni hemos de recoger nuestros frutos?».
21 Yo os enviaré mi bendición el sexto año, y ella hará que haya fruto por tres años.
22 En el octavo año sembraréis, y comeréis del fruto añejo; hasta el año noveno, hasta que venga su fruto, comeréis del añejo. (Lev 25:1-22 R95).
Justo antes de entrar en la tierra prometida les vuelve a recordar lo que les había dicho, cuarenta años antes.
R95 Deuteronomy 15:1 «Cada siete años harás remisión.
2 «En esto consiste la remisión: perdonará a su deudor todo aquel que haya prestado algo de su pertenencia, con lo cual obligó a su prójimo; no lo demandará más a su prójimo, o a su hermano, porque ha sido proclamada la remisión de Jehová.
3 Del extranjero demandarás el reintegro; pero lo que tu hermano tenga de ti, se lo perdonarás.
4 Así no habrá mendigos entre los tuyos, pues Jehová te bendecirá con abundancia en la tierra que Jehová, tu Dios, te da por heredad, para que la tomes en posesión,
5 si escuchas fielmente la voz de Jehová, tu Dios, para guardar y cumplir todos estos mandamientos que yo te ordeno hoy.
6 Ya que Jehová, tu Dios, te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a muchas naciones, pero tú no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones, pero sobre ti no tendrán dominio. (Deut.15:1-6 R95).
Una vez más el Señor nos muestra que Él es el dueño de la tierra y que nosotros somos mayordomos que debemos administrarla, con justicia, sabiduría e inteligencia.
- Comentario de Elena de White en Patriarcas y Profetas, capítulos, 50 y 51
- a) El año séptimo
“Cada séptimo año había una provisión especial para los pobres. El año sabático, como se lo llamaba, comenzaba al fin de la cosecha. En el tiempo de la siembra que seguía al de la siega, el pueblo no debía sembrar; no debía podar ni arreglar los viñedos en la primavera; y no debía contar con una cosecha ni del campo ni de la viña. De lo que la tierra produjera espontáneamente, podían comer cuando estaba fresco, pero no podían guardar ninguna porción de esos productos en sus graneros. La producción de ese año debía dejarse para el consumo gratuito del extranjero, el huérfano, la viuda, y hasta para los animales del campo. Véase Éxodo 23:10, 11; Levítico 25:5.” (PP, págs.573-574
El Señor tenía un propósito bien definido: Desarrollar el carácter.
La sierva del Señor describe de una forma exacta los tiempos actuales.
“Dios quería poner freno al amor excesivo a los bienes terrenales y al poder. La acumulación continua de riquezas en manos de una clase, y la pobreza y degradación de otra clase, eran cosas que producían grandes males. El poder desenfrenado de los ricos resultaría en monopolio, y los pobres, aunque en todo sentido tuvieran tanto valor como aquellos a los ojos de Dios, serían considerados y tratados como inferiores a sus hermanos más afortunados. Al sentir la clase pobre esta opresión, se despertarían en ella las pasiones. Habría un sentimiento de desesperación que tendería a desmoralizar la sociedad y a abrir la puerta a crímenes de toda índole. Los reglamentos que Dios estableció tenían por objeto fomentar la igualdad social. Las medidas del año sabático y del año de jubileo corregirían mayormente lo que en el intervalo se hubiera desquiciado en la economía social y política de la nación.”
PP, pág.575
“Estos reglamentos tenían por objeto beneficiar a los ricos tanto como a los pobres. Refrenarían la avaricia y la inclinación a exaltarse uno mismo, y habían de cultivar un noble espíritu de benevolencia; y al fomentar la buena voluntad y la confianza entre todas las clases, favorecerían el orden social y la estabilidad del gobierno. Todos nosotros estamos entretejidos en la gran tela de la humanidad, y todo cuanto hagamos para beneficiar y ayudar a nuestros semejantes nos beneficiará también a nosotros mismos. La ley de la dependencia mutua afecta e incluye a todas las clases sociales. Los pobres no dependen más de los ricos, que los ricos de los pobres. Mientras una clase pide una parte de las bendiciones que Dios ha concedido a sus vecinos más ricos, la necesita el fiel servicio, la fuerza del cerebro, de los huesos y de los músculos, que constituyen el capital de los pobres.” PP, pág.575
“Muchos insisten en que todos los hombres deben tener igualmente parte en las bendiciones temporales de Dios. Pero tal no fue el propósito del Creador. La diversidad de condición entre unos y otros es uno de los medios por los cuales Dios se propone probar y desarrollar el carácter. Sin embargo, quiere que quienes posean bienes de este mundo se consideren meramente administradores de sus posesiones, personas a quienes se confiaron los recursos que se han de emplear en favor de los necesitados y de los que sufren.” PP, pág.576
“Los principios que Dios prescribió impedirían los terribles males que en todos los siglos resultaron de la opresión de los pobres a manos de los ricos. Al paso que impedirían la acumulación de grandes riquezas y la gratificación del deseo ilimitado de lujo, impedirían también la consiguiente ignorancia y degradación de millares cuya mal recompensada servidumbre es indispensable para acumular esas fortunas colosales. Representarían la solución pacífica de aquellos problemas que en nuestros días amenazan con llenar el mundo de anarquía y efusión de sangre.”
- b) Las tres fiestas anuales
“Había tres asambleas anuales de todo Israel para rendir culto en el santuario. Éxodo 23:14-16. Por algún tiempo Silo fue el lugar de reunión; pero más tarde Jerusalén llegó a ser el centro del culto de la nación, y allí se congregaban las tribus para las fiestas solemnes.” PP, pág. 578
“La primera de estas fiestas, la pascua, o fiesta de los panes ázimos o sin levadura, se celebraba en Abib, el primer mes del año judío, que correspondía a fines de marzo y principios de abril. Entonces el frío del invierno había pasado, como también la lluvia tardía, y toda la naturaleza se regocijaba en la frescura y hermosura de la primavera. La hierba reverdecía en las colinas y los valles, y por todas partes las flores silvestres adornaban los campos. La luna, ya casi llena, embellecía las noches.” p. 578-579
“El día catorce del mes, por la noche, se celebraba la pascua, cuyas ceremonias solemnes e imponentes conmemoraban la liberación de la esclavitud en Egipto y señalaban hacia adelante, al sacrificio que los había de librar de la servidumbre del pecado. Cuando el Salvador dio su vida en el Calvario, cesó el significado de la pascua, y quedó instituida la santa cena para conmemorar el acontecimiento que había sido prefigurado por la pascua.”
“La pascua seguía por siete días como fiesta de los panes ázimos. El primero y el último eran días de santa convocación, durante los cuales no debía hacerse trabajo servil alguno. El segundo día de la fiesta se presentaban a Dios las primicias de la cosecha del año. La cebada era el primer cereal que se cosechaba en Palestina, y al principio de la fiesta empezaba a madurar. El sacerdote agitaba una gavilla de este cereal ante el altar de Dios en reconocimiento de que todo era suyo. No se debía recoger la cosecha antes que se cumpliera este rito.”
“Cincuenta días después de la ofrenda de las primicias, venía la fiesta de Pentecostés, también llamada fiesta de la mies o de las semanas. Como expresión de gratitud por el cereal que servía de alimento, se ofrecían al Señor dos panes cocidos con levadura. La fiesta duraba un solo día que se dedicaba al culto.”
“En el séptimo mes venía la fiesta de las cabañas, o de la recolección. Esta fiesta reconocía la bondad de Dios en los productos de la huerta, del olivar, y del viñedo. Así se completaba la serie de reuniones festivas del año. La tierra había dado su abundancia, la cosecha había sido recogida en los graneros, los frutos, el aceite y el vino habían sido almacenados y las primicias se habían puesto en reserva, y ahora acudía el pueblo con los tributos de agradecimiento al Dios que lo había bendecido.”
“Esta fiesta debía ser ante todo una ocasión de regocijo. Se celebraba poco después del gran día de la expiación, en el cual se había dado la seguridad de que no sería ya recordada la iniquidad del pueblo. Este, ahora reconciliado con Dios, se presentaba ante él para reconocer su bondad, y para alabar su misericordia. Terminados los trabajos de la siega, y no habiendo empezado aún las labores del año nuevo, el pueblo estaba libre de preocupaciones y podía someterse a las influencias sagradas y placenteras de la hora. Aunque se les mandaba solamente a los padres y a los hijos que acudieran a las fiestas, siempre que fuera posible las familias debían asistir también a ellas, y de su hospitalidad debían participar los siervos, los levitas, los extranjeros y los pobres.”
Como la pascua, la fiesta de los tabernáculos era conmemorativa. En recuerdo de su peregrinación por el desierto, el pueblo debía dejar sus casas y morar en cabañas o enramadas hechas con “gajos […] de árbol hermoso, ramos de palmas, y ramas de árboles espesos, y sauces de los arroyos”. Levítico 23:40, 42, 43. El primer día era una santa convocación, y a los siete días de la fiesta se añadía otro octavo que se observaba de la misma manera.”
“A los que vivían lejos del tabernáculo la asistencia a las fiestas anuales les requería más de un mes de cada año. Este ejemplo de devoción a Dios debe recalcar la importancia de los servicios religiosos y la necesidad de subordinar nuestros intereses egoístas y mundanos a los que son espirituales y eternos.”
“La fiesta de las cabañas no era solo una conmemoración, sino también un tipo o figura. No solamente señalaba algo pasado: la permanencia en el desierto, sino que, además, como la fiesta de la mies, celebraba la recolección de los frutos de la tierra, y apuntaba hacia algo futuro: el gran día de la siega final, cuando el Señor de la mies mandará a sus segadores a recoger la cizaña en manojos destinados al fuego y a juntar el trigo en su granero. En aquel tiempo todos los impíos serán destruidos. “Serán como si no hubieran sido”. (Abdías 16). Y todas las voces del universo entero se unirán para elevar alegres alabanzas a Dios. Dice el revelador: “A todo lo creado que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que hay en ellos, oí decir: “Al que está sentado en el trono y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos”. Apocalipsis 5:13.”
“En la fiesta de las cabañas, el pueblo de Dios alababa a Dios porque recordaba la misericordia que le manifestó al librarlo de la servidumbre de Egipto, y el tierno cuidado del que fueron objeto durante su peregrinación en el desierto. Se regocijaba también por saber que le había perdonado y aceptado gracias al reciente servicio del día de expiación. Pero cuando los redimidos de Jehová estén a salvo en la Canaán celestial, para siempre libertados del yugo de la maldición bajo el cual “toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora” ( Romanos 8:22), se regocijarán con un deleite indecible y glorioso. Entonces habrá concluido la gran obra expiatoria que Cristo emprendió para redimir a los hombres, y sus pecados habrán sido borrados para siempre.” PP, págs. 583-584
Resumen de los séptuplos
La semana de siete días. El séptimo día de la creación, descanso consagrado al Creador. Gen.2:1-3
Cada 7 años se hacía remisión. (Deut.15:1; Lev.25:3-4)
Los panes ácimos 7 días, el primero y el séptimo descanso. Estos días podían caer en cualquier día de la semana. Ex.12:16.
Pentecostés. 50 días después de presentar las primicias de la cebade en la pascua, se celebraba un día. Se contaban después de presentar la gavilla mecida, el día 16 de Nisán. Se contaban 7 días por siete, 49 años. El año 50 será jubileo y finalizaba el ciclo.
8 «Contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a sumar cuarenta y nueve años.
9 Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el séptimo mes; el día diez del mes –el día de la expiación– haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra.
10 Así santificaréis el año cincuenta y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus habitantes. Ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia.
11 El año cincuenta os será jubileo; no sembraréis, ni segaréis lo que nazca de por sí en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos,
12 porque es el jubileo: santo será para vosotros. Del producto de la tierra comeréis.
13 «En este año de jubileo volveréis cada uno a vuestra posesión. (Lev 25:8-13 R95)
Siete semanas de siete años Lv.25:8-13
Siete veces siete, un día por año.
Año 50 del jubileo. Descanso sabático. Fin de los ciclos festivos. El año de la proclamación de la liberación.
Mes séptimo. Tishri Fiesta de las cabañas 7 días
Fin del ciclo anual. El ciclo anual comenzaba en la pascua y terminaba con la fiesta de las cabañas, cuando las cosechas de los cereales se habían recolectado.
Conviene recordar que los Israelitas tenían dos formas de contar el año lunar de 30 días. El calendario religioso comenzaba en el mes abib, con la luna nueva y terminaba al año siguiente el mismo mes.
El calendario civil comenzaba el mes séptimo, tishri y finalizaba el mes elul (caía entre agosto-septiembre)
- Los tabernáculos y el jubileo final, según E.G.W.
Todas las citas están tomadas del CD[3] de los escritos de Elena G. de White en castellano. Hay que tener en cuenta que la paginación de los libros clásicos de la colección o serie el Conflicto, es diferente.
El año jubilar. Elena de White sitúa el año jubilar al principio de la venida de Cristo
Capítulo 51. Dios cuida de los pobres. PP
“Después de “siete semanas de años, siete veces siete años”, venía el gran año de la remisión, el año del jubileo. “Entonces harás tocar fuertemente la trompeta […] por toda vuestra tierra. Así santificaréis el año cincuenta y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus habitantes. Ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia”. Levítico 25:8-10. { PP 514.3; PP.533.2 }
“En el mes séptimo a los diez del mes; el día de la expiación”, sonaba la trompeta del jubileo. Por todos los ámbitos de la tierra, doquiera habitaran los judíos, se oía el toque que invitaba a todos los hijos de Jacob a que saludaran el año del perdón. En el gran día de la expiación, se expiaban los pecados de Israel, y con corazones llenos de regocijo el pueblo daba la bienvenida al jubileo. { PP 514.4; PP.533.3 }
Como en el año sabático, no se debía sembrar ni segar, y todo lo que produjera la tierra debía considerarse como propiedad legítima de los pobres. Quedaban entonces libres ciertas clases de esclavos hebreos: todos los que no recibían su libertad en el año sabático.
Pero lo que distinguía especialmente el año del jubileo era la restitución de toda propiedad inmueble a la familia del poseedor original. { PP 514.5; PP.533.4 }
El jubileo comienza después del tiempo de angustia. En la venida de Cristo.
“En el tiempo de angustia, huimos todos de las ciudades y pueblos, pero los malvados nos perseguían y entraban a cuchillo en las casas de los santos; pero al levantar la espada para matarnos, se quebraba ésta y caía tan inútil como una brizna de paja. Entonces clamamos día y noche por la liberación, y el clamor llegó a Dios. Salió el sol y la luna se paró. Cesaron de fluir las corrientes de aguas. Aparecieron negras y densas nubes que se entrechocaban unas con otras. Pero había un espacio de gloria fija, del que, cual estruendo de muchas aguas, salía la voz de Dios que estremecía cielos y tierra. El firmamento se abría y cerraba en honda conmoción. Las montañas temblaban como cañas agitadas por el viento y lanzaban peñascos en su derredor. El mar hervía como una olla y despedía piedras sobre la tierra. Y al anunciar Dios el día y la hora de la venida de Jesús, cuando dio el sempiterno pacto a su pueblo, pronunciaba una frase y se detenía de hablar mientras las palabras de la frase rodaban por toda la tierra. El Israel de Dios permanecía con los ojos en alto, escuchando las palabras según salían de labios de Jehová y retumbaban por la tierra como fragor del trueno más potente. El espectáculo era pavorosamente solemne, y al terminar cada frase, los santos exclamaban: “¡Gloria! ¡Aleluya!” Sus rostros estaban iluminados con la gloria de Dios, y resplandecían como el de Moisés al bajar del Sinaí. A causa de esta gloria, los impíos no podían mirarlos. Y cuando la bendición eterna fué pronunciada sobre quienes habían honrado a Dios santificando su sábado, resonó un potente grito por la victoria lograda sobre la bestia y su imagen. { PE 34.1; EW.34.1 }”
“Entonces comenzó el jubileo, durante el cual la tierra debía descansar. Vi al piadoso esclavo levantarse en triunfal victoria, y desligarse de las cadenas que lo ataban, mientras que su malvado dueño quedaba confuso sin saber qué hacer; porque los impíos no podían comprender las palabras que emitía la voz de Dios. Pronto apareció la gran nube blanca. Parecióme mucho más hermosa que antes. En ella iba sentado el Hijo del hombre. Al principio no distinguimos a Jesús en la nube; pero al acercarse más a la tierra, pudimos contemplar su bellísima figura. Esta nube fué, en cuanto apareció, la señal del Hijo del hombre en el cielo. La voz del Hijo de Dios despertó a los santos dormidos y los levantó revestidos de gloriosa inmortalidad. Los santos vivientes fueron transformados en un instante y arrebatados con aquéllos en el carro de nubes. Este resplandecía en extremo mientras rodaba hacia las alturas. El carro tenía alas a uno y otro lado, y debajo, ruedas. Cuando el carro ascendía, las ruedas exclamaban: “¡Santo!” y las alas, al batir, gritaban: “¡Santo!” y la comitiva de santos ángeles que rodeaba la nube exclamaba: “¡Santo, santo, santo, Señor Dios Todopoderoso!” Y los santos en la nube cantaban: “¡Gloria! ¡Aleluya!” El carro subió a la santa ciudad. Abrió Jesús las puertas de esa ciudad de oro y nos condujo adentro. Fuimos bien recibidos, porque habíamos guardado “los mandamientos de Dios” y teníamos derecho “al árbol de la vida.” { PE 34.2; EW.35.1 }”
La historia de la Redención 2004. Capítulo 61. La liberación de los santos
“Dios escogió la medianoche para librar a su pueblo. Mientras los malvados se burlaban de ellos, de pronto apareció el sol en todo su esplendor y la luna se detuvo. Los impíos observaron con asombro el espectáculo, mientras los santos consideraban con solemne júbilo las pruebas de su liberación. Señales y maravillas se produjeron en rápida sucesión. Todo parecía estar fuera de quicio. Los ríos dejaron de fluir. Aparecieron densas y oscuras nubes que chocaban las unas con las otras. Pero había un lugar luminoso de serena gloria, de donde procedía la voz de Dios como el sonido de muchas aguas que sacudían los cielos y la tierra. Hubo un tremendo terremoto. Se abrieron los sepulcros, y se levantaron glorificados de sus polvorientos lechos los que habían muerto en la fe del mensaje del tercer ángel y que guardaron el sábado, para escuchar el pacto de paz que Dios va a hacer con los que guardaron su ley.
{ HR 429.1; SR.409.1 }”
“El cielo se abría y se cerraba y estaba en conmoción. Las montañas se sacudían como cañas movidas por el viento, y dependían peñascos por todas partes. El mar hervía como una caldera y arrojaba piedras que caían en la tierra. Y cuando Dios anunció el día y la hora de la venida de Jesús, y promulgó el pacto eterno con su pueblo, pronunciaba una frase y hacía una pausa mientras sus palabras avanzaban retumbando por toda la tierra. El Israel de Dios estaba de pie con los ojos fijos en el cielo, mientras escuchaba las palabras que procedían de los labios de Jehová y que avanzaban por toda la tierra con el estruendo de poderosos truenos. Todo era tremendamente solemne. Al final de cada frase los santos exclamaban: “¡Gloria! ¡Aleluya!” Sus semblantes estaban iluminados por el resplandor de Dios, y refulgían como el rostro de Moisés cuando descendió del Sinaí. Los impíos no los podían mirar por causa de ese fulgor. Y cuando se pronunció la sempiterna bendición sobre los que habían honrado a Dios al guardar el sábado, hubo un potente clamor de victoria sobre la bestia y su imagen. { HR 429.2; SR.409.2 }”
“Entonces comenzó el jubileo, durante el cual la tierra descansará. Vi al piadoso esclavo ponerse de pie triunfalmente y victorioso, mientras sacudía las cadenas que lo aherrojaban, y su malvado amo permanecía confuso y sin saber qué hacer, porque los impíos no podían comprender las palabras de Dios. { HR 430.1; SR.410.1 }”
La tierra es del Señor, no se vende y se recupera el año del jubileo.
“La tierra no se venderá rematadamente—mandó el Señor,—porque la tierra mía es; que vosotros peregrinos y extranjeros sois para conmigo. Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesión, otorgaréis redención a la tierra. Cuando tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesión, vendrá el rescatador, su cercano, y rescatará lo que su hermano hubiere vendido. Y cuando el hombre … hallare lo que basta para su rescate, … volverá a su posesión. Mas si no alcanzare su mano lo que basta para que vuelva a él, lo que vendió estará en poder del que lo compró hasta el año del jubileo.” { MC 139.3; MH.184.3 }”
“Santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores: éste os será jubileo; y volveréis cada uno a su posesión, y cada cual volverá a su familia.” Levítico 25:23-28, 10. { MC 139.4; MH.185.1 }”
Capítulo 45—Liberación de los santos{ 2TS 235.1 }
“Abriéronse los sepulcros y glorificados se alzaron de sus polvorientos lechos los que habían muerto con la fe puesta en el mensaje del tercer ángel y guardaron el sábado, para escuchar el pacto de paz que Dios iba a hacer con quienes habían observado su ley.”
“El firmamento se abría y cerraba en violenta conmoción. Las montañas se bamboleaban como cañas batidas por el viento, arrojando peñascos por todo el derredor. El mar hervía como una caldera y lanzaba piedras a la tierra. Al declarar Dios el día y la hora de la venida de Jesús y conferir el sempiterno pacto a su pueblo, pronunciaba una frase y se detenía mientras las palabras de la frase retumbaban por toda la tierra. El Israel de Dios permanecía con la mirada fija en lo alto, escuchando las palabras según iban saliendo de labios de Jehová y retumbaban por toda la tierra con el estruendo de horrísonos truenos. Era un espectáculo pavorosamente solemne. Al final de cada frase los santos exclamaban: “¡Gloria! ¡Aleluya!”
“Estaban sus semblantes iluminados por la gloria de Dios, y refulgían como el rostro de Moisés al bajar del Sinaí. Los malvados no podían mirarlos porque les ofuscaba el resplandor. Y cuando Dios derramó la sempiterna bendición sobre quienes le habían honrado guardando el santo sábado, resonó un potente grito de victoria sobre la bestia y su imagen. { 2TS 235.2 }”
“Entonces comenzó el jubileo durante el cual debía descansar la tierra. Vi que los piadosos esclavos se alzaban triunfantes y victoriosos, quebrantando las cadenas que los oprimían, mientras sus malvados amos quedaban confusos no sabiendo qué hacer, porque los malvados no podían comprender las palabras de la voz de Dios.
{ 2TS 236.1 }”
Para la sierva del Señor el año del jubileo comienza con el sonido de la trompeta, el séptimo mes, en el año cincuenta, con la venida de Cristo, la resurrección de los muertos, el ascenso a la nueva Jerusalén de los que serán trasladados y la destrucción de los impíos vivos. La tierra quedará desierta durante mil años, Satanás quedará atado durante esos mil años para que contemple hasta donde le ha llevado su rebelión. El pueblo del Señor celebrará la fiesta de los tabernáculos en algún lugar del universo.
- Los tabernáculos y el jubileo final
a). ¿Cuándo comienza el año judío caraíta?
Final del año civil en el mes etanim, y principio del año séptimo, tishri.
El calendario hebreo comienza con la narración de la creación del Génesis, que aconteció, según la tradición judía, el domingo 7 de octubre del año 3760 a. C., fecha equivalente al día 1 del mes de Tishrei del año 1. De esta manera, el año hebreo actual es 5784 (que comenzó al atardecer del 15 de septiembre de 2023 y finalizó al atardecer del 2 de octubre de 2024, en el calendario gregoriano).
¿Cuántos años faltan para que termine el año 2000 d.C. según el calendario hebreo?
Año de la creación: 3760 a.C. menos 4000 a.C. del calendario gregoriano = – 240 años. Faltan 240 años según el calendario hebreo para llegar al año 2000 del calendario gregoriano.
¿Cómo llegan los caraítas a saber que el año de la creación es el 3760?
Esto es imposible de saber con certeza en mi opinión, porque las genealogías bíblicas tienen algunos vacíos y es difícil de computarizar el tiempo exacto, pero me imagino que si existe alguna posibilidad es a través de contar los sábados de la semana hasta la creación y relacionándolos con todos los séptuplos y los jubileos desde la pascua en la salida de Egipto. Otra posibilidad es mediante métodos científicos contando las semanas hasta llegar al año 3760 del supuesto año de la creación. Los días de la semana no han cambiado y teniendo en cuenta que la semana no depende de ningún calendario, ni solar, ni lunar, es posible que la ciencia moderna pueda llegar hasta el primer sábado que descanso Adán.
b). ¿Cuándo comienza el siguiente jubileo?
Ya hemos comentado ampliamente Lv.25 y hemos situado el comienzo del año jubilar en el mes Tishri.
Ahora vamos a partir desde el otoño del año 27-28 d.C. que es cuando Jesús fue bautizado y recibió el Espíritu Santo.
14 Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.
15 Enseñaba en las sinagogas de ellos y era glorificado por todos.
16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y el sábado entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.
17 Se le dio el libro del profeta Isaías y, habiendo abierto el libro, halló el lugar donde está escrito:
18 «El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos
19 y a predicar el año agradable del Señor».
20 Enrollando el libro, lo dio al ministro y se sentó. Los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
21 Entonces comenzó a decirles: — Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. (Luk 4:14-21 R95. Ver También Mt.3:13-17 y 4:12-25.)
Resumiendo: En el otoño del año 27-28 d.C. Jesús entra en la sinagoga de Nazaret un día de sábado y le dan a leer el rollo del profeta Isaías y después de leer el pasaje y sentarse dice: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.
Este año 27-28 d.C. es conocido como el comienzo del año jubilar. ¿Cómo lo sabemos? Porque Jesús fue bautizado y ungido por el Espíritu Santo al comenzar su ministerio en el otoño del año 27-28, en el mes tishri cuando comenzaba el año jubilar. El pasaje que leyó Jesús se encuentra en Is.61: 1-11. No sabemos por qué, Jesús omitió: a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová y el día de la venganza del Dios nuestro, pero interpreto, porque el día de venganza estaba en el futuro y Jesús quería hacer énfasis en el cumplimiento de la buena voluntad, que comenzaba con su ministerio.
R95 Isaiah 61:2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová y el día de la venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los que están de luto; (Isa 61:2 R95).
Este día de venganza es el día de la venida de Cristo en las nubes para rescatar a su pueblo y destruir a los que destruyen la tierra. Entonces comenzará el jubileo final durante mil años en que la tierra quedará desierta y descansará. Estos mil años de jubileo los celebrará el pueblo del Señor en su reino celestial.
Notad que desde el bautismo y ungimiento de Jesús en el otoño del año 27-28 d.C. hasta el otoño de 2027-2028 contamos 40 jubileos. Cada año jubilar tiene 50 años. Así pues, faltan 4 años para completar los 40 jubileos que hay desde el comienzo del ministerio de Jesús en el año 27-28 d.C. hasta el otoño del año 2027-2028 d.C. y que corresponde al mes hebreo Tishri cuando comenzará el siguiente jubileo. Algunos adventistas llevan estos cálculos al año 31 en base al sacrificio de Cristo en la pascua.
c). El jubileo final se celebrará en el reino de los cielos. Citas de la sierva del Señor
Durante seis mil años, la obra de rebelión de Satanás “hizo temblar la tierra”. Él “convirtió el mundo en un desierto, y destruyó sus ciudades; y a sus prisioneros nunca los soltaba, para que volviesen a casa”. Durante seis mil años, su prisión [la tumba] ha recibido al pueblo de Dios, y lo habría tenido cautivo para siempre, si Cristo no hubiese roto sus cadenas y libertado a los que tenía presos. { CS 641.1; GC.659.3 }
Hasta los malos se encuentran ahora fuera del poder de Satanás; y queda solo con sus perversos ángeles para darse cuenta de los efectos de la maldición originada por el pecado. “Los reyes de las naciones, sí, todos ellos yacen con gloria cada cual en su propia casa [el sepulcro]; ¡más tú, arrojado estás fuera de tu sepulcro, como un retoño despreciado! […] No serás unido con ellos en sepultura; porque has destruido tu tierra, has hecho perecer a tu pueblo”. Vers. 18-20. { CS 641.2; GC.660.1 }
Durante mil años, Satanás andará errante de un lado para otro en la tierra desolada, considerando los resultados de su rebelión contra la ley de Dios. Todo este tiempo, padece intensamente. Desde su caída, su vida de actividad continua sofocó en él la reflexión; pero ahora, despojado de su poder, no puede menos que contemplar el papel que desempeñó desde que se rebeló por primera vez contra el gobierno del cielo, mientras que, tembloroso y aterrorizado, espera el terrible porvenir en que habrá de expiar todo el mal que ha hecho y ser castigado por los pecados que ha hecho cometer. { CS 641.3; GC.660.2 }
“La obra de destrucción de Satanás ha terminado para siempre. Durante seis mil años obró a su gusto, llenando la tierra de dolor y causando penas por todo el universo. Toda la creación gimió y sufrió en angustia. Ahora las criaturas de Dios han sido libradas para siempre de su presencia y de sus tentaciones.” CS 653
La sierva del Señor cita varias veces que el conflicto ha durado 6000 años y después viene el milenio. Considerando que el apóstol Pedro nos dice que no ignoremos que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día (2Pd.3:8), posiblemente el apóstol Pedro esté pensando en la sentencia que pronunció el Creador sobre Adán. LBA Genesis 2:17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás. (Gen 2:17 LBA).
Adán vivió 930 y según la tipología de los años del jubileo de día por año y la aplicación que hace Pedro de año por mil, este diciendo lo mismo la sierva del Señor al decir que Satanás ha dominado por 6.000 años la tierra.
En el salmo 90 Moisés lo interpreta en este sentido.
3 Haces que el hombre vuelva a ser polvo, y dices: Volved, hijos de los hombres.
4 Porque mil años ante tus ojos son como el día de ayer que ya pasó, y como una vigilia de la noche.5 Tú los has barrido como un torrente, son como un sueño; son como la hierba que por la mañana reverdece; 6 por la mañana florece y reverdece; al atardecer se marchita y se seca. (Psa 90:3-6 LBA)
Se cumple la sentencia y podemos considerar que la aplicación que hace Elena de White de los 6000 años que ha durado el conflicto está llegando a su final y si lo comparamos con el calendario Caraíta faltan 216 años, a día de hoy, si no he calculado mal.
Estos datos, aunque casi seguro no sean ciertos, dado que la fecha de la venida de Cristo no ha sido revelada, al menos nos orientan y nos dicen que la venida está cercana y debemos velar y estar alerta para no ser sorprendidos. No es nuestra intención fijar ninguna fecha, solo queremos motivar al estudio y poner nuestra confianza en el Señor y en sus promesas, porque la certeza de la venida y del cumplimiento de las profecías se cumplirán pronto.
6 Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas; y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, envió a su ángel para mostrar a sus siervos las cosas que pronto han de suceder. 7 He aquí, yo vengo pronto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. (Rev 22:6-7 LBA)
16 Yo, Jesús, he enviado a mi ángel a fin de daros testimonio de estas cosas para las iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia de David, el lucero resplandeciente de la mañana.17 Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que desea, que tome gratuitamente del agua de la vida.
(Rev 22:16-17 LBA)
20 El que testifica de estas cosas dice: Sí, vengo pronto. Amén. Ven, Señor Jesús.
(Rev. 22:20 LBA)
CONCLUSIÓN Y RESUMEN FINAL
- Dios creó al hombre a su imagen y semejanza: Varón y hembra, hombre y mujer.
- Todo lo puso bajo sus pies para que lo gobernara, señoreara sobre la creación y la administrara.
- Dios puso a la pareja como mayordomos, no como dueños.
Todo lo puso bajo los pies de Adán y Eva, para que administraran la tierra con sabiduría y justicia. Sin embargo, se reservó unas partes, las cuales pertenecen al Creador. Estas partes son: Del tiempo, -el sábado y todos los séptuplos-; del espacio, -el árbol del conocimiento del bien y del mal-; de todos los recursos de la tierra y dones recibidos, -la administración y distribución, -los sábados y los séptuplos- los diezmos y las ofrendas. Todo ello con el fin de que sus hijos fueran felices y fieles administradores al sojuzgar y enseñorear la creación, administrando todos los recursos, para el equilibrio y progreso del reino del Altísimo.
- Estos principios de su gobierno están revelados en el Santuario Celestial y fueron reproducidos en el Jardín del Edén. Más tarde fueron revelados en el santuario/tabernáculo que construyo Moisés y años después establecidos en el templo de Salomón. Todos estos principios del gobierno del Eterno están centrados en el Mesías y se pueden ver a través de los encuentros festivos, los sacrificios, las ofrendas y los diezmos.
- El Dios Todopoderoso quería que, desde la entrega del jardín del Edén a nuestros primeros padres, hasta la restauración de tierra, se transmitieran estos principios de su gobierno; con el fin de que el hombre participara de su poder creador, redentor, de su santidad y de su sabiduría como Creador; que reinara la paz, la armonía, el desarrollo y la felicidad en un reino eterno, a través de la mayordomía ejercida por sus hijos, educando a las naciones y los pueblos para el progreso, la paz, la felicidad y el amor entre los pueblos.
Revelación del sistema de los diezmos
- El sistema de diezmos y ofrendas fue establecido por el Creador desde antes de crear a la humanidad con el fin de que el hombre gobernara la tierra con justicia, misericordia, benevolencia, equidad y amor. Este sistema de diezmos lo conocemos por primera vez en el encuentro que Abram tiene con el sumo sacerdote Melquisedec a quien Abram entregó los diezmos. También Jacob conocía este sistema y prometió al Señor que si le bendecía y lo traía de vuelta a su hogar le entregaría los diezmos de todas las bendiciones.
- El diezmo y parte de las ofrendas fue dado por el Señor a los levitas como herencia por los servicios en el santuario, porque la herencia de los levitas era el Señor. La tribu de Leví no recibió parte en el reparto de las tierras de Canaán. Los levitas daban una ofrenda de todos los diezmos que recibían de las once tribus que se llamaba “el diezmo de los diezmos” y lo entregaban a los sacerdotes. Los sacerdotes no diezmaban.
- El sumo sacerdote Melquisedec era un tipo o figura del Mesías el cual fue hecho sumo sacerdote según el orden de Melquisedec quien no tiene principio ni fin de días. Semejante Cristo que no tiene principio ni fin de días, fue hecho sumo sacerdote bajo el juramento del Altísimo para ejercer como sumo sacerdote en el santuario celestial. Por lo tanto, Cristo como sumo sacerdote también debe recibir los diezmos, porque es nuestro creador y nos ha rescatado de la muerte. Le debemos la vida.
- También dijimos que había diferentes tipos de diezmos y ofrendas. El primer diezmo era para los levitas. Este diezmo no se compartía. Era la herencia del Señor. Había un segundo diezmo que se apartaba el primer y tercer año. Este diezmo era considerado como una ofrenda y servía para compartirlo con las familias y con todos los necesitados en Jerusalén durante las fiestas excepto el diezmo se recogía el tercer año que se compartía en la ciudad o pueblo del que lo ofrendaba.
- Las fiestas anuales, el año del jubileo y los séptuplos.
Había tres fiestas anuales que se celebraban en Jerusalén y que estaban conectadas con el sábado de la creación, con la semana de la creación, con el reposo sabático de la tierra cada periodo de siete años, con los reposos cada siete años que se repetían, con todos los séptuplos, con el año sabático al final de las cosechas, llamado el año jubilar. También hemos resaltado que la tipología de los tabernáculos y el jubileo final nos enseña que habrá una celebración al final de mil años en el cielo con todos los que no adoraron a las bestias. Mientras tanto, Satanás permanecerá en la tierra totalmente desierta y desolada, en un estado de tohu bou, como lo describe Jer.4:23-27. Satanás tendrá mil años para contemplar los resultados de su rebelión.
Al final de los mil años Cristo regresará a la tierra con los redimidos y destruirá a todos los rebeldes y a Satanás porque no fueron fieles al pacto y no devolvieron las partes que pertenecían al Creador. El Señor creará una nueva tierra gobernada por los hijos de Señor bajo la dirección del Mesías que la entregará a su pueblo. El mal no se levantará dos veces. La justicia, la misericordia y el amor triunfarán eternamente.
Estamos cerca del comienzo del jubileo.
Dia de celebración, de fiesta y de regocijo. ¡Festejemos con la corte celestial¡
7 regocijémonos y alegrémonos, y démosle a Él la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado.
8 Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, porque las acciones justas de los santos son el lino fino.
9 Y el ángel me dijo : Escribe: «Bienaventurados los que están invitados a la cena de las bodas del Cordero.» Y me dijo : Éstas son palabras verdaderas de Dios. (Rev 19:7-9 LBA)
Día de fiesta y celebración en la corte celestial. La oveja perdida, la dracma y el hijo prodigo.
5 Al encontrarla, la pone sobre sus hombros, gozoso;6 y cuando llega a su casa, reúne a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: «Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido.»7 Os digo que de la misma manera, habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento. (Luk 15:5-7 LBA)
9 Cuando la encuentra, reúne a las amigas y vecinas, diciendo: «Alegraos conmigo porque he hallado la moneda que había perdido.»
10 De la misma manera, os digo, hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente. (Luk 15:9-10 LBA)
LBA Luke 15:32 «Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque éste, tu hermano, estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.» (Luk 15:32 LBA)
Celebremos que Cristo nos ha creado, nos ha santificado, nos ha redimido, nos ha glorificado, nos ha trasladado y nos ha llevado a la Jerusalén celestial. Por lo tanto, a Cristo como sumo sacerdote de debemos la vida y debemos entregarle todo lo que tenemos, porque somo puestos como administradores y debemos devolver todo lo que nos pide, no solamente los diezmos y las ofrendas. Todos nuestros dones, nuestro tiempo y nuestra vida.
LBA Revelation 22:1 Y me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero,
2 en medio de la calle de la ciudad. Y a cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce clases de fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones. 3 Y ya no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará allí, y sus siervos le servirán. 4 Ellos verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. (Rev.22:1-4 LBA)
Cristo es el que da testimonio y Juan dice: Amen.
20 El que testifica de estas cosas dice: Sí, vengo pronto. Amén. Ven, Señor Jesús.
21 La gracia del Señor Jesús sea con todos. Amén. (Rev.22:20-21 LBA).
[1] El término general en hebreo para los diezmos es: ma`áSër (Gen 14:20 BHT) מַעֲשֵׂ֖ר (Gen 14:20 WTT).
[2] PUBLICACIONES INTERAMERICANAS Pacific Press Publishing Association. Mountain View, California. EE UU de NA. 6ª Edición de 1968, de la serie El Conflicto.
[3] Hay que diferenciar la paginación de los libros de la serie El Conflicto de la paginación del CD